Estás a punto de comprar tu equipo y aparece la pregunta del millón: ¿controladora o standalone? Tranqui, no es tan complicado como lo pintan. Te lo resumo sin rollos para que salgas de aquí sabiendo cuál es el tuyo.
La controladora: tú y tu portátil, mejores amigos
Una controladora es un equipo que maneja el software de tu ordenador. Los platos, los faders, los pads… todo eso controla lo que pasa dentro de rekordbox, Serato o el programa que sea. Sin portátil (o móvil, según el modelo) no hay fiesta.
¿Lo bueno? Que es lo más barato para empezar y con lo que aprende casi todo el mundo. La mayoría vienen con una versión gratuita del software y tienes miles comparadas en el directorio de controladoras. ¿Lo menos bueno? Que dependes del portátil, con sus cables, su batería y su manía de actualizarse justo antes del bolo.
El standalone: adiós al portátil
Un equipo standalone (o todo en uno) pincha él solito. Metes un USB o un disco, y a tirar. Sin ordenador de por medio. Suelen tener pantalla, van más a lo “enchufar y listo” y, sí, cuestan más.
¿Lo bueno? Comodidad total: menos cables, menos cosas que fallen y esa sensación de llegar, meter el USB y ponerte a pinchar. ¿Lo menos bueno? El precio, y que para empezar en casa es más de lo que necesitas el primer día.
Vale, ¿pero cuál compro?
Te lo pongo fácil:
- Empiezas en casa y no quieres gastar mucho: controladora, sin dudarlo. Es el camino con el que empieza el 90% y sobra para aprender.
- Ya sabes que vas a salir a pinchar pronto: mira el standalone en serio. Esa comodidad de olvidarte del portátil se agradece muchísimo en un bolo.
- Odias los cables y los líos de portátil con toda tu alma: standalone y a vivir.
- Tienes dudas: empieza por controladora. Barato, de sobra para aprender, y siempre puedes dar el salto más adelante.
Un matiz: los “todo en uno” con software
Hoy hay equipos que son un poco híbridos: funcionan standalone pero también los puedes enchufar al ordenador si te apetece. Lo mejor de los dos mundos, aunque suelen estar en la gama alta. Si te llama esta opción, fíltrala en el directorio.
En dos líneas
Controladora = más barata, aprendes con ella, dependes del portátil. Standalone = más cómoda y libre, pero pagas por ello. Para tu primer equipo, salvo que tengas claro que vas a salir ya, tira de controladora sin remordimientos.
¿Sigues sin decidirte? Responde cuatro preguntas en el buscador y te decimos cuál te pega. Del cuarto a la cabina.