El filtro es, sin discusión, el efecto que más vas a usar. Y también el que más se abusa, todo hay que decirlo. Bien puesto te salva transiciones y crea tensión de la buena; mal puesto convierte tu sesión en un barrido interminable que marea al personal. Vamos a ver cuándo tocarlo y, sobre todo, cuándo dejarlo quietecito.
Qué hace el filtro
Un filtro deja pasar unas frecuencias y se carga otras. En una cabina te vas a encontrar dos, casi siempre metidos en el mismo mando:
- Paso alto (HPF): deja pasar los agudos y se lleva los graves según lo giras. El tema se queda finito, sin cuerpo.
- Paso bajo (LPF): deja pasar los graves y se lleva los agudos. El tema se queda apagado, como si sonara debajo del agua.
En la mayoría de equipos es un solo mando por canal: al centro no hace nada, a un lado es paso alto y al otro paso bajo.
El paso alto (HPF): tu mejor colega en las transiciones
En techno, el drama número uno al mezclar dos temas es que los dos bombos y los dos graves se pelean y suena a barro. La solución más limpia es quitarle el grave a uno de los dos con el paso alto.
Los momentos de oro:
- Meter un tema nuevo: entras con el paso alto puesto (sin graves), cuadras, y vas abriendo el filtro para soltar el bajo justo cuando sacas el viejo. Cambio de bombo limpio, sin pisarse. Precioso.
- “Quitar el bajo antes del drop”: subes el paso alto en los últimos compases antes de una subida para vaciar de graves, y así el golpe entra con el doble de fuerza.
- Aligerar sin bajar el volumen: si algo satura de graves, un pelín de paso alto despeja la mezcla sin tener que tocar la ganancia.
El paso bajo (LPF): tensión y cierres
El paso bajo apaga el tema. Se usa menos, pero para el momento justo es oro puro:
- Crear tensión antes de una subida: vas cerrando el paso bajo poco a poco, el tema se va “hundiendo”, y cuando lo abres de golpe respira toda la sala. Chef’s kiss.
- Cerrar una idea: para sacar un tema por abajo, apagándolo, en vez de cortarlo a lo bruto.
Una transición, paso a paso
- Prepara el tema entrante con el paso alto puesto (sin graves).
- Cuadra los bombos y sube el volumen del canal.
- Suena todo a la vez pero solo hay un grave (el del tema viejo).
- Abre el paso alto del entrante mientras cierras el del saliente, o baja el saliente.
- Fuera el tema viejo. Cambio hecho sin que se peleen los bajos.
Filtro de canal vs Sound Color FX
En una mesa de club, el filtro de canal y el Sound Color FX (el mando de color de cada canal) hacen cosas parecidas, pero el Sound Color suele ir más a saco y con más carácter. Si estás mirando mesas y quieres pillar qué trae cada una, lo tienes comparado en el directorio, en la sección de mesas de mezcla.
Los fallos de siempre
- Barrido eterno: girar el filtro adelante y atrás sin parar. Cansa y le quita la gracia para cuando de verdad lo necesitas. Con intención, majo.
- Abrir el grave demasiado pronto en una transición: y otra vez a pelearse los dos bajos.
- Vivir dentro del filtro: si cada mezcla la salvas con un barrido, no estás mezclando, estás tapando. Aprende primero a cuadrar y a usar los EQ.
Practica con dos temas
Coge dos temas que te sepas, ponles el paso alto y practica solo la entrada y la salida del grave. El día que controles ese cambio de bombo, llevas ganada media mezcla en techno. Y si aún andas eligiendo equipo, mira cuáles traen filtro por canal en el buscador: casi todos, pero mejor saberlo.