En la guía de hot cues te decía que el siguiente paso natural eran los loops. Pues aquí estamos.
Un loop es lo que te da tiempo. Tiempo para cuadrar sin prisa, para alargar un intro que se acaba antes de que estés lista, para estirar un momento que está funcionando. Y también es la forma más rápida de que una sesión suene a que no sabes salir de un sitio. Vamos con las dos caras.
Qué es un loop
Un loop coge un trozo del tema y lo repite en bucle, sin fin, hasta que tú decides salir. Marcas dónde empieza, marcas dónde acaba, y esa porción se repite sola.
Lo importante es que un loop bien puesto no se nota. Si coges cuatro compases limpios y los repites, quien está bailando no tiene forma de saber si eso estaba en el tema original o lo estás haciendo tú en ese momento. Ahí está toda la gracia.
Loop automático vs manual
Hay dos formas de poner uno, y te van a hacer falta las dos.
El loop automático (auto loop) es un botón o un mando con números: 1, 2, 4, 8, 16. Le das al 4 y te hace un loop de cuatro tiempos empezando donde esté el tema en ese momento. Es instantáneo y va cuadrado a la rejilla, así que casi siempre suena bien. Es el que vas a usar el 90% del tiempo.
El loop manual son dos botones: LOOP IN donde quieres que empiece, LOOP OUT donde quieres que acabe. Más trabajo, pero te deja coger exactamente el trozo que quieres, aunque no mida un número redondo de compases. Para rescatar un cachito raro de un tema, es el único que sirve.
Empieza por el automático. El manual llega solo cuando te haga falta.
Los números importan: 4, 8, 16
El tamaño del loop cambia por completo lo que hace:
- 16 o 32 tiempos: casi no se nota. Es un trozo largo, con su propia estructura interna. Sirve para alargar una sección: un intro corto, un break que quieres estirar.
- 8 tiempos: se empieza a notar que algo se repite, pero suena musical. El punto dulce para ganar tiempo mientras cuadras.
- 4 tiempos: ya es claramente un efecto. Crea tensión, funciona muy bien antes de una subida.
- 1, 1/2, 1/4: esto ya no es alargar nada, es un efecto rítmico. Cuanto más corto, más se convierte en un zumbido. Es el famoso loop roll, y da mucho juego para rematar una frase.
Un truco que va siempre: empieza largo y ve bajando. Pones un loop de 8, luego 4, luego 2, luego 1. La tensión sube sola y la gente sabe que va a pasar algo. Suéltalo en el downbeat y tienes una subida montada sin tocar un solo efecto.
Para qué sirven de verdad
1. Alargar un intro que se te queda corto
El caso más común de todos. Estás mezclando, el tema entrante tiene un intro de 16 compases y tú necesitas 24 porque aún no has cuadrado del todo. Loop de 8 en el intro y ya tienes todo el tiempo del mundo. Cuando estés lista, lo quitas y el tema sigue como si nada.
2. Salvar una mezcla
Igual que un hot cue te rescata saltando, un loop te rescata esperando. Si el tema saliente se te está acabando y el entrante todavía no está listo, un loop en los últimos compases del saliente te da margen. Nadie se entera. En serio, nadie se entera.
Este es el uso que la gente subestima. Un loop de rescate ha salvado más sesiones que cualquier efecto.
3. Estirar lo que está funcionando
A veces pones un break y la pista responde de una forma que no esperabas. El tema va a salir de ahí en ocho compases, pero el momento está funcionando ahora. Loop, y lo estiras lo que haga falta. Esto es de las pocas cosas que te deja responder a lo que está pasando en vez de ejecutar lo que traías pensado.
4. Montar una subida
Lo del apartado de los números: loop largo, lo vas acortando, sale la tensión, suéltalo en el uno. Es un recurso barato en el buen sentido — no necesitas efectos ni nada, solo el loop y saber contar.
Salir bien es la mitad del truco
Entrar en un loop es fácil. Salir es donde se nota si sabes lo que haces.
- Sal en el downbeat. Igual que con los hot cues: si sueltas el loop a mitad de frase, el tema retoma a destiempo y se oye. Suelta en el “uno”.
- No lo dejes dar más de cuatro vueltas. Cuando un loop se repite mucho, deja de sonar a parte del tema y empieza a sonar a que te has quedado pillada. Si necesitas más tiempo, mejor un loop más largo que muchas vueltas de uno corto.
- Si vas a salir, sal del todo. Nada de quitar el loop y volverlo a poner porque no te ha dado tiempo. Eso sí que se nota.
Los fallos de siempre
- Vivir dentro del loop. El fallo estrella. El loop es una herramienta para ganar tiempo, no un sitio donde quedarse a vivir. Si cada tema pasa por un loop de ocho vueltas, no estás mezclando, estás rellenando.
- Loops sobre un tema con la rejilla mal. Si el beatgrid está torcido, el loop automático cogerá un trozo torcido y sonará a tropezón cada vez que dé la vuelta. Como con los hot cues: primero la rejilla, luego todo lo demás.
- Loop cortísimo demasiado pronto. El loop roll de 1/8 es muy divertido, y por eso mismo se abusa. Guárdalo para rematar, no lo pongas cada dos por tres.
- Loop y filtro a la vez desde el principio. Dos capas de “algo está pasando” que se pisan. Si vas a usar los dos, escalónalos: primero uno, después el otro.
Cuántos pads hacen falta
Los loops viven en el mismo sitio que los hot cues: los pads. Y aquí vuelve la misma cuenta de siempre. Con 8 pads por deck puedes tener hot cues en un modo y loops en otro, o directamente cuatro y cuatro, y no tocas nada más. Con 4 pads te toca cambiar de modo a mitad de faena, que se puede hacer, pero es una cosa más que pensar mientras suena música.
También te vale con el mando de auto loop, que lo lleva prácticamente todo. Los pads son comodidad, no requisito.
Practica esto esta semana
Coge un tema que te sepas y haz solo una cosa: pon un auto loop de 8 en el intro, deja que dé dos vueltas, y suéltalo en el downbeat. Repite hasta que salir del loop te salga sin pensar.
Cuando lo tengas, prueba lo de ir bajando: 8, 4, 2, 1, fuera. Esa es tu primera subida montada a mano.
Y cuando quieras que todo esto suene limpio de verdad, la pieza que falta es el filtro: loop para ganar tiempo, filtro para que las dos cosas no se peleen mientras tanto.