Cuando empiezas, internet te dice que necesitas mil cosas y que sin ellas no eres nadie. Menuda milonga. La verdad es que para ponerte a pinchar en casa hace falta muchísimo menos de lo que parece. Aquí va la lista de verdad, ordenada por lo que importa, para que no te dejes el sueldo el primer día.
Lo mínimo de lo mínimo
Con esto ya estás mezclando tu primera sesión, sin más:
- Un equipo para pinchar (una controladora, casi seguro).
- Unos auriculares que no sean de tómbola.
- Música en un formato que puedas usar.
- Algo por donde escuchar el máster: los altavoces del salón valen de sobra para empezar.
Lo demás (mesa aparte, monitores de cabina, platos, luces de discoteca…) llega después, cuando sepas qué DJ quieres ser. Guárdate la cartera.
El equipo: tu primera controladora
Para arrancar, una controladora es lo más lógico: junta los platos y la mezcla en una sola pieza y es lo más barato para empezar. ¿Que no tienes ni idea de cuál? Responde cuatro preguntas en el buscador y te lo dice. Y si eres de los que disfruta comparando specs, lo tienes todo en el directorio.
Cuatro cosas en las que fijarte:
- Dos canales o cuatro. Con dos pasas de un tema a otro, que es el 90% de lo que vas a hacer al empezar. Cuatro es para montar capas más adelante, no corras.
- Salida de cabina (booth) o XLR solo si vas a pinchar en salas. En casa te da igual.
- Los pads y el filtro, que es con lo que vas a jugar desde el minuto uno.
¿Con ordenador o sin él?
Casi todas las controladoras de entrada tiran con ordenador: el equipo manda y el portátil hace los cálculos. Es lo más barato y con lo que empieza casi todo el mundo.
La otra opción es un equipo standalone (todo en uno): pincha sin portátil, metes un USB y listo. Más cómodo, más caro. Para empezar en casa no te hace falta, pero si intuyes que vas a salir a pinchar pronto, tenlo en el radar (te lo contamos en controladora o standalone).
Auriculares
No hace falta hipotecarse, pero sí que cierren bien (para oír el próximo tema con la sala a tope) y que aguanten. Cualquier modelo cerrado de DJ o de estudio te vale. Es de las pocas cosas que te vas a llevar de un equipo a otro durante años, así que aquí no hagas el rácano.
Altavoces: por dónde sale el máster
Para empezar en casa, unos altavoces normalitos o unos monitores pequeños sobran. Lo que sí importa es oír bien los graves, porque mezclar techno con unos altavoces que no dan bajo es pinchar con los ojos vendados. Monitores de cabina, más adelante.
La música: de dónde la sacas
Sin música no hay fiesta. Tienes tres caminos:
- Comprar los temas (Beatport, Bandcamp y compañía) y tenerlos en tu disco. Lo más sólido: son tuyos y suenan a tope de calidad.
- Streaming para DJ (Beatport Streaming, TIDAL, SoundCloud Go+, Beatsource…), que se mete en el software y te deja pinchar directamente del catálogo.
- Organizarlo todo en el software (rekordbox, Engine DJ, Serato) con sus cues y sus loops listos antes del bolo.
El software
Va casi siempre pegado a la marca del equipo: rekordbox con Pioneer, Serato con medio mundo (Numark, Roland, Reloop, Denon), Traktor con Native Instruments. Casi todas las controladoras vienen con una versión gratis suficiente para empezar. Si ya sabes con qué quieres pinchar, díselo al buscador y te filtra lo compatible.
Cuánto te vas a gastar (siendo realistas)
- Menos de 150 €: una controladora muy básica para trastear y ver si te pica el gusanillo.
- 150 – 350 €: el punto dulce para empezar en serio. Aquí está la mayoría de la peña.
- 500 € para arriba: ya estás comprando para crecer, standalone o cuatro canales.
Súmale unos auriculares y ya tienes tu primer setup montado. No necesitas nada más, de verdad.
Por dónde empezar
Si te agobia elegir, no le des más vueltas: cuatro preguntas en el buscador y te decimos qué te pega según tu presupuesto, tu forma de pinchar y con qué software quieres tirar. Lo demás lo irás pillando pinchando. Del cuarto a la cabina.